Microsoft está apostando por usar inteligencia artificial en Windows 11 para gestionar mejor las actualizaciones del sistema. La idea es automatizar cuándo se instalan, reduciendo la posibilidad de que los usuarios las retrasen indefinidamente, especialmente en versiones como 24H2.
El principal motivo es el fin de soporte de ciertas versiones, como Windows 11 24H2 en octubre de 2026. Para evitar que los equipos queden desactualizados y vulnerables, la compañía quiere empujar a los usuarios hacia versiones más recientes mediante actualizaciones cada vez más automáticas.
Sin embargo, esto genera preocupaciones, ya que limita el control del usuario y puede causar problemas de compatibilidad o fallos inesperados. Aunque mejora la seguridad general, también plantea dudas sobre la fiabilidad de la IA y la libertad para decidir cuándo actualizar el sistema.
